3/5/12

La accesibilidad para las personas con discapacidad visual (II): Wayfinding (A)



(ESTE POST ESTA BASADO EN  EL ARTICULO DE DIMAS GARCÍA MORENO APARECIDO EN EL LIBRO “DISEÑO DE SISTEMAS DE ORIENTACIÓN ESPACIAL: WAYFINDING”, PUBLICADO EN VV.AA.: “ACCESIBILIDAD UNIVERSAL Y DISEÑO PARA TODOS. ARQUITECTURA Y URBANISMO. FUNDACIÓN ONCE Y FUNDACIÓN ARQUITECTURA COAM) 



¿QUÉ ES WAYFINDING?

Si tuviésemos que dar una traducción exacta del término seria “encontrando el camino”, pero en sus practicas habituales, es asociado al término “orientación”, o  “navegación” según otros autores y, en los casos asociados a la disciplina del diseño, es relacionado con “señalización “.

En concreto, wayfinding es un concepto anglosajón que fue utilizado por primera vez en 1960 por el urbanista estadunidense Kevin Lynch en su libro “The imagen of the city”, al referirse a los mapas, los números de la calle, señales direccionales y otros elementos como recursos para dominar el entrono y poder dirigirse óptimamente cuando nos sentimos desorientados.

Posteriormente en los años 70, la psicología ambiental[1], recoge este concepto y explica el proceso cognitivo de la orientación en los espacios, definiendo el wayfinding como un proceso de orientación en el que se utilizan recursos del espacio para informar y dirigir a las personas. Concretamente, Romedi Passini y Paul Arthur[2] definen al wayfinding como “un proceso de dos etapas durante el cual las personas deben realizan una serie de acciones cognitivas para sus desplazamientos por los espacios urbanos o arquitectónicos, que implican tanto la formulación de una estrategia cognitiva (toma de decisiones) como la ejecución de esas decisiones”.

El wayfinding recoge conocimientos y prácticas de diferentes disciplinas, centrando en la persona su razón de ser, una persona no estandarizada, ni uniforme, una persona variable en sus capacidades de relación con el medio ambiente (físico, cultural, social, etc.) donde se desenvuelve. En definitiva se hablará de wayfinding como proceso de orientación utilizando información del entorno.

Según Dimas García[3], el proceso de orientación está acotado por diversos procedimientos que lo configuran y dan sentido: procedimientos perceptivos, cognitivos y de interacción. El proceso wayfinding no habla de recursos de orientación en sí mismos, sino de cómo se orientan las personas, y ese “cómo” es accesible a través de procesos analíticos:
·         Procedimientos perceptivos: son recursos de captación de información del entorno formulados a partir de las capacidades del individuo, fundamentalmente mediante los canales de percepción auditiva, visual y háptica[4]. Según las condiciones de esos canales, la recogida de información se verá afectada en mayor o menor grado.
·         Procedimientos cognitivos: Procedimientos donde se procesa la información captada contrastándola con la información almacenada (memoria) y evaluándola con las capacidades deductivas.
·         Procedimientos de interacción: por medio del desplazamiento continuo y de la observación de los diversos escenarios visuales que surgen a lo largo de un recorrido, las personas van actualizando la información ambiental y su posición en el mismo, ajustando la toma de decisiones en cada momento y lugar. Esa toma de decisiones es fundamental para el estudio de los itinerarios o recorridos en entornos urbanos y edificatorios. Recurriendo a ella, las personas elaboran sus planes de desplazamiento, detectando y graduando los puntos de decisión en el itinerario. Al mismo tiempo, esos puntos permiten al diseñador establecer las necesidades y opciones de aplicación de recursos de orientación e información en el entorno.

¿QUÉ ES EL DISEÑO WAYFINDING?

La participación del diseño en los procesos de orientación se produce desarrollando recursos y sistemas de información espacial de aplicación comunicativa para orientar y direccionar a las personas en los entornos arquitectónicos, urbanos y naturales. Esa intervención es secuencial e implica principalmente tareas documentales y analíticas, y acciones coordinadas y sistemáticas de diseño (básicamente de diseño de información, gráfico, industrial y ambiental)[5].

ÁMBITOS DEL DISEÑO WAYFINDING

Los tres ámbitos del diseño de un sistema wayfinding son la comunicación, la accesibilidad y el espacio:
·         Ámbito de la Comunicación: Se crean sistemas que responden a las estrategias informativas o de comunicación (de mera comunicación, de identidad y de servicio de activación cultural, económica, social, etc.)  Posteriormente, se organiza la información con criterios de jerarquización, simplicidad, claridad perceptiva, etc., recurriendo al diseño de códigos informativos (forma, color, textura, imagen, escala, texto, etc.), articulando los mismos y desarrollando sistemas de contenidos comprensibles.  Finalmente, se plantean procedimientos de soportes que, recogiendo los contenidos sistematizados, generen modelos y tipologías adaptados a las necesidades de información, a las condiciones de inserción de las mismas en el medio y a las variables y condiciones de percepción de las personas.
·         Ámbito de la Accesibilidad: Esta relacionado con las capacidades de las personas, y hace referencia a la multiplicidad en el grado de funcionamiento de las mismas, especialmente para la percepción del medio, y que el diseño debe abordar en sus procedimientos de intervención. Este ámbito viene determinado por cinco áreas:
§  Movilidad: acercamiento, alcance visual por posición,...
§  Visión: agudeza visual, cromatismo, distorsión visual, no visión,...
§  Audición: hipoacusia, no audición,...
§  Cognición: comprensión, razonamiento, memoria,...
§  Cultura: formación, idioma,...
·         Ámbito de los escenarios ambientales El diseño wayfinding actúa intensamente en el análisis e intervención sobre los escenarios de la movilidad humana. Para ello identifica, refuerza o diseña, elementos del medio  y para el propio medio, susceptibles de ser utilizados como referentes o como recursos para la orientación espacial:
a)     Análisis espacial: Son aquellos procesos perceptivos y cognitivos que desarrollan las personas y ponen en práctica cuando se desenvuelven en ámbitos espaciales. Estos procesos proporcionan algunas pautas para la intervención del diseño en las tareas de orientación de las personas, entre los que destacan:
§  Sistemas de referencias: Las personas se orientan en el medio, utilizando referencias e indicios. Con esas referencias construyen sus mapas cognitivos[6] que utilizan cotidianamente en los desplazamientos. Existen dos modos de organizar estos recursos para la orientación, utilizados indistintamente:
·         El modo topológico o espacial, basado en una ordenación posicional, de relación y de distancias relativas entre las referencias. implica un mayor grado de complejidad y capacidad cognitiva para su construcción
·         El modo secuencial se organiza sobre la base de rutas o itinerarios a los que se respaldan las referencias y sobre los que se disponen los puntos de cambio de dirección. Su carácter lineal y continuo no tiene en cuenta la disposición del itinerario en el medio global donde se sitúa (por ejemplo, una ciudad). Más fácil de configurar que el modelo topológico, exige menos carga cognitiva.
§  Variables ambientales: Se han identificado cuatro factores influyentes en las tareas de orientación espacial.
·         Acceso visual, es el espacio visible abarcable en un momento y lugar concreto. A mayor acceso visual, más fácil y seguro resulta la orientación.
·         Grado de diferenciación, asociado al concepto de figura-fondo, permite que ciertas partes del ambiente destaquen y se diferencien, haciéndose identificables y memorizables.
·         Complejidad del diseño espacial. Este concepto resulta difícil de medir y de caracterizar. Asociado a la cantidad de elementos (dependencias o espacios diferenciados), y a la articulación de esos elementos entre sí.
·         Señalización. El uso o aplicación de recursos de orientación externos al individuo facilita su desenvolvimiento en el medio urbano y arquitectónico. Pese a ello no puede compensar deficiencias espaciales de ese medio.
§  Caracterización arquitectónica: Existen algunas características formales, de organización básica y de raíz cultural presentes en los edificios que se han detectado compositivas para la orientación. Se apuntan algunas de ellas:
·         Grado de simetría del edificio.
o    Forma del edificio: tamaño, carácter exento, silueta urbana y complejidad de la misma, estilo o formalización más o menos extraordinaria.
o    Dominio visual de los accesos: acceso notorio e identificable frente a acceso oculto, mimético y de baja caracterización.
o    Espacio: diferenciación entre espacio privado y espacio público, diferenciación visual entre zonas funcionales.
o    Uso: importancia del edificio (institucional y público) y asiduidad en el uso.
o    Significación: historia del edificio, asociación a hechos colectivos y culturales de la localidad, asociación a significados emotivos.
§  Caracterización urbana: Las investigaciones sobre la ciudad han mantenido las categorías que Lynch definió en 1960:
·         Sendas: “son los conductos que sigue el observador normalmente, ocasional o parcialmente. Pueden estar representados por calles, senderos, líneas de tránsito, canales o vías férreas”.
·         Bordes: “Son los límites entre dos fases, rupturas lineales de la continuidad, como playas, cruces de ferrocarril, muros.”
·         Nodos: “Son los puntos estratégicos de una ciudad a los que puede ingresar un observador y constituyen los focos intensivos de los que parte o a los que se encamina. Pueden ser ante todo confluencias, sitios de una ruptura en el transporte, un cruce o convergencia de sendas,...”
·         Mojones: “Son otro tipo de puntos de referencia, pero en este caso el observador no entra en ellos, sino que le son exteriores. Por lo común se trata de un objeto físico definido con bastante sencillez, por ejemplo un edificio, una señal, una tienda o una montaña. Su uso implica la selección de un elemento entre una multitud de posibilidades”
·         Barrio: “...son las secciones de la ciudad cuyas dimensiones oscilan entre medianas y grandes... y que son reconocibles como si tuvieran un carácter común que los identifica.”
b)    Los itinerarios: Son los desplazamientos de las personas por el espacio urbano o arquitectónico, con una intención utilitaria de los mismos, forman parte de su quehacer cotidiano. En su plasmación sobre el terreno, esos desplazamientos se manifiestan bajo la forma de rutas o “líneas de itinerarios” que las personas recorren de manera rutinaria e inconsciente (desplazamientos cotidianos) o con plena conciencia de la acción (explorando, fijando y memorizando referencias, giros, distancias, etc.)..
c)     Configuración ambiental: La toma en consideración de las condiciones ambientales del lugar afecta a áreas distintas del diseño, como puedan ser las inclemencias del tiempo, las intervenciones humanas, el soleamiento, los contraluces.


[1] La psicología ambiental es el estudio del comportamiento humano en relación con el medio ambiente ordenado y definido por el hombre
[2] PASSINI, R y ARTHUR, P: “Wayfinding: People, Signs an Architecture”.
[3] GARCIA MORENO, Dimas: “Diseño de sistemas de orientación espacial: Wayfinding”, publicado en VV.AA.: “Accesibilidad Universal y Diseño para Todos. Arquitectura y Urbanismo. Fundación Once y Fundación Arquitectura COAM
[4] Háptica, estrictamente hablando significa todo aquello referido al contacto, especialmente cuando éste se usa de manera activa. Algunos autores han extendido el significado de la palabra 'háptica' de manera que con ella hacen alusión por exclusión a todo el conjunto de sensaciones no visuales y no auditivas que experimenta un individuo.
[5] Ver nota 3
[6] Los mapas cognitivos son estratégicas que hacen posible la Representación de una serie de ideas, conceptos y temas con un significado y sus relaciones, enmarcados dentro de un esquema o diagrama